Mi nombre es Lina Góngora. Soy artista visual, creadora interdisciplinar y gestora cultural, nacida en Medellín, Colombia. Desde temprana edad la naturaleza y las artes despertaron en mí una sensibilidad que con el tiempo se fue ampliando hacia las cosmovisiones de los pueblos originarios y la memoria de las comunidades.
Mi práctica recorre el dibujo, la ilustración y la creación colectiva como formas de narrar la historia de los pueblos, preservar memorias y construir cultura de paz.
A lo largo de mi trayectoria he impulsado iniciativas artísticas, pedagógicas y organizativas que articulan la práctica creativa con la defensa del territorio, la organización comunitaria y la economía solidaria, integrando procesos de registro y archivo que contribuyen a la circulación de saberes y la defensa del patrimonio histórico y cultural.

Algunos Destacados
RAÍCES

Mis raíces se entrelazan entre Caldas, Antioquia y Valle del Cauca. Soy hija de una madre sensible a las artes y de un padre conectado con la naturaleza, especialmente los ríos y con quien recorrí diversos paisajes de Colombia.
Desde los cinco años me formé en dibujo, pintura y ballet en la Academia de Bellas Artes; más adelante exploré el teatro y la improvisación, y en 1996 publiqué mis primeras ilustraciones.
Estudié Publicidad y complementé mi formación con cursos de diseño gráfico, fotografía, poesía y teatro. Paralelamente retomé el dibujo de manera constante y lideré talleres de artes en veredas rurales y espacios urbanos. En ese caminar, un niño me dio el nombre de Inty, palabra quechua que significa sol, símbolo del dador de vida y la fertilidad.
SERRANÍA DEL PÉRIJÁ
En 2003 me trasladé a la Serranía del Perijá, donde viví más de una década junto a comunidades campesinas e indígenas Kogui, Arhuaca, Wiwa y Kankuama. Su sabiduría y su relación profunda con la naturaleza marcaron una etapa decisiva en mi trabajo gráfico, llevándome a explorar con mayor profundidad sus culturas y formas de vida.
Allí aprendí labores del campo y compartí saberes en lectura y escritura, desarrollando un método de alfabetización adaptado al contexto. Las comunidades me llamaban Inty; con el tiempo añadieron Maleywa, palabra wayuú que significa creadora de mundos, quien crea, guía y enseña a vivir en armonía. Así nació mi nombre ancestral y artístico: Inty Maleywa.
Este tiempo dejó una huella profunda a través de talleres de arte, fotografía y diseño; esculturas, montajes escénicos, murales comunitarios; y procesos orientados a la preservación de las memorias ancestrales.

DESENTERRANDO MEMORIAS

En 2013 inicié Desenterrando Memorias, una obra plástica y pedagógica inspirada en las narraciones orales de las comunidades y en los libros de las bibliotecas. La serie reúne doce ilustraciones que recorren por décadas la historia de Colombia, desde los años veinte hasta la década de 2010, nacida en un momento en que comenzaban los primeros acercamientos hacia el Acuerdo de Paz.
Al presentarla en encuentros comunitarios y espacios de estudio, descubrí que se transformaba en una poderosa herramienta de pedagogía de paz. Desde entonces ha circulado en espacios culturales, académicos y comunitarios dentro y fuera del país, e impulsado exposiciones, creaciones colectivas, talleres y conversatorios orientados al diálogo social, la memoria histórica y el fortalecimiento del tejido social. La obra ha sido presentada en Venezuela y España, ampliando el diálogo más allá de las fronteras.
En 2017 se publicó el libro Desenterrando Memorias en la Feria Internacional del Libro de Bogotá y por su relevancia, la obra plástica hace parte de la exposición permanente de la sala Hacer sociedad del Museo Nacional de Colombia. A finales de 2025, la obra dio un nuevo paso al traducirse al lenguaje escénico en Agua Bonita II, en La Montañita, Caquetá.
ARTES Y PEDAGOGÍA DE PAZ
A partir del inicio de las conversaciones hacia un posible Acuerdo de Paz en 2016, implementé pedagogías de paz desde las artes, en colaboración con otros artistas. Juntos llevamos procesos artísticos y pedagógicos integrando dibujo, música, teatro, muralismo y creación colectiva como herramientas de memoria y diálogo.
Ese proceso se extendió a Bogotá y a territorios rurales y urbanos en distintas regiones del país, llegando a escuelas, colegios y universidades. Extendí este trabajo a nuevos poblados surgidos tras el Acuerdo de Paz y a territorios PDET, promoviendo el acceso a las artes como un medio para la transformación social.

COOMUNARTE

En noviembre de 2017 cofundé COOMUNARTE, Cooperativa Multiactiva de Artistas, como una apuesta por la economía solidaria y las artes como herramienta de memoria y transformación social. Actualmente soy su representante legal. La cooperativa reúne hoy a 44 artistas asociados, con presencia en Antioquia, Caquetá, Cundinamarca, Arauca, Cauca, Valle del Cauca, Risaralda y otros departamentos.
Desde su creación, ha impulsado talleres, exposiciones, laboratorios creativos y pedagogías de paz. Entre sus procesos destaca COLOREARTE, taller enfocado en teoría del color, técnicas de coloreado y preservación de aves endémicas. La cooperativa también participa en redes de construcción de paz como la Equipa de Cultura de Paz del Ministerio de Cultura, las Artes y los Saberes.
TRASHUMANCIA
En 2018 inicié la Maestría en Artes en la Universidad de Antioquia con la investigación-creación Trashumancia: proceso creativo y propuesta de vida, laureada en 2020, nacida de más de una década de aprendizaje en la Serranía del Perijá. De allí surge Artes Trashumantes, proceso artístico que propone reconectar con los ecosistemas y circular saberes ancestrales a través de recorridos, exposiciones y pedagogías.
Sus Recorridos Trashumantes han tenido lugar en múltiples escenarios como en el Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM) y en el 46 Salón Nacional de Artistas, con La voz del Yuma, propuesta sonora sobre el río Magdalena. El Archivo Trashumante resguarda las memorias, dibujos y relatos surgidos de estos encuentros, manteniéndolos vivos y en circulación.

MEMORIA, ARCHIVO Y PATRIMONIO CULTURAL

Desde temprana edad desarrollé el hábito de documentar los procesos artísticos y comunitarios en los que participaba. En la Serranía del Perijá, donde las condiciones del territorio dificultaban el registro fotográfico, comencé a usar bitácoras ilustradas para plasmar paisajes, encuentros y vivencias cotidianas. Con el tiempo, y especialmente durante las actividades culturales surgidas en el contexto de las pedagogías de Paz, amplié este ejercicio hacia un registro sistemático de manifestaciones artísticas y procesos comunitarios, comprendiendo el valor de estas memorias como parte del patrimonio cultural del país.
Durante mi formación de maestría, esta práctica se consolidó conceptualmente como el Archivo Trashumante, un archivo vivo que reúne registros visuales, audiovisuales, gráficos y narrativos de distintos territorios. Actualmente trabajo en su sistematización y preservación, con el propósito de integrarlo al proyecto Tejido Creativo y Digital de Paz de COOMUNARTE, una plataforma que permitirá visibilizar estas memorias y contribuir a la construcción de una cultura de paz a través de las artes.

