Los primeros dibujos realizados al llegar a la Serranía se centraron en las comunidades étnicas y campesinas, motivados por la diversidad cultural del territorio, que marcó profundamente su mirada y su proceso creativo. Pintora de realidades fueron elaboradas, en su mayoría, en formatos pequeños sobre bitácoras que la artista llevaba en su morral, utilizando lápices de colores como herramienta principal de registro.
En este recorrido, muchos de estos dibujos fueron compartidos y regalados como parte del vínculo construido con las comunidades. Posteriormente, la artista incorporó una cámara digital Kodak para preservar sus creaciones y registrar detalles de la naturaleza en la cotidianidad de la vida en la montaña.
Este compilado reúne dibujos que entrelazan vivencias, aprendizajes y escenas de la vida diaria, configurando una memoria visual de su experiencia en la Serranía del Perijá a lo largo de más de una década, entre 2003 y 2016.

